El antídoto al sedentarismo
Pasar ocho horas sentado comprime la columna, enlentece la circulación y genera pesadez. Rompe este ciclo con pausas activas. Cada dos horas, levántate, rota los hombros, estira los brazos hacia el techo y camina aunque sea a la cocina. Tu cuerpo te lo agradecerá al final de la jornada.